Público: de espectador a financiador. El público de la Cultura. Evolución, Motivaciones y Barreras

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La creación de público es una de las principales preocupaciones de las instituciones culturales. El objetivo es la fidelización de su público, el paso de visitante o espectador ocasional a “usuario” habitual. Tal fidelización posee implicaciones adicionales, personales y sociales. “Far from being isolated from ordinary experience, the arts, through their communicative power, enhance individual engagement with the world in ways that have both personal and public benefits. We even suggest that these effects are instrumental in that they can open people to life and create the fabric of shared values and meanings that improves the public sphere.”[1] 

La estadounidense Wallace Foundation lleva quince años dedicada a la labor de analizar y crear públicos para la Cultura[2].  Los públicos considerados son los que se dirigen a las denominadas “benchmark arts activities”, que son aquéllas cuyo comportamiento ha sido recogido a lo largo del tiempo[3].

  • jazz
  • música clásica
  • ópera
  • musicales
  • teatro
  • ballet
  • museos y galerías

Se observa una continuada disminución desde el año 1992, que se considera debida a:

  • La reducción en la educación cultural y artística
  • Los cambios demográficos
  • La competencia por el tiempo libre
  • El “boom” de las nuevas tecnologías

Lo que está sucediendo es que internet está cambiando la forma como consumimos, compartimos y creamos contenidos y experiencias culturales. Ello abre un nuevo campo de posibilidades a las instituciones culturales que, sin embargo, representan un coste adicional. Las instituciones deben buscar un equilibrio entre la ambición y el pragmatismo en sus decisiones sobre inversiones en medios digitales, puesto que el actual modelo de negocio no garantiza ingresos directos adicionales[4], lo cual puede cambiar en otro posible modelo de negocio[5].

El objetivo es atraer a la denominada “missing audience”, el público “perdido” o “interesados no asistentes”, aquéllos que, interesándose por el arte y la Cultura, no llegan a participar[6]. Es el análisis de las motivaciones y las barreras a la participación el que centra la atención[7], se pasa de los comportamientos observados a las motivaciones que rigen tales comportamientos, por qué la gente no asiste o por qué ni siquiera se interesan. Las respuestas a estas preguntas suministrarán información vital para que las instituciones culturales puedan evolucionar y adaptarse para satisfacer los intereses, gustos y preferencias de un nuevo público.

La participación en la Cultura posee importantes implicaciones en la vida cívica. Los lectores y los participantes en las actividades culturales muestran una participación del doble de la población en general en las actividades de voluntariado[8]. Frente a ello existe una tendencia que pone el acento exclusivamente en el aspecto individual de emoción, “… ese sentimiento hedonista tan poco solidario, que aflora especialmente en épocas de vicisitud…“, contra el que reacciona, entre otros, el reciente movimiento de Humanismo Solidario[9].

Las consecuencias económicas deben ser, lógicamente, también consideradas[10].

 


[1] Gifts of theMuse, Reframing the Debate About the Benefits of the Arts , Kevin F. McCarthy | Elizabeth H. Ondaatje, Laura Zakaras, Arthur Brooks, RAND Corporation / Wallace Foundation, 2004.

[2] THRIVING ARTS ORGANIZATIONES, THRIVING ARTS. What We Know About Building Audiences for the Arts and What We Still Have to Learn, Wallace Foundation, 2014.

[4]Digital Audiences: Engagement with arts and culture online, MTM London, 2012.

[5] “Museums should make time for slower digital experiences”, Danny Birchall, digital manager at Wellcome Collection, The Guardian, Culture professionals network, Friday 23 January 2015 11.00 GMT Last modified on Thursday 5 February 2015 09.51 GMT, http://www.theguardian.com/culture-professionals-network/2015/jan/23/museums-slower-digital-wellcome-collection-mindcraft

[6] When Going Gets Tough: Barriers and Motivations Affecting Arts Attendance, NEA, 2015.

[7] Measuring Cultural Engagement:. A Quest for New Terms, Tools, and Techniques, Summary of a Joint Research Symposium titled “Measuring Cultural Engagement amid Confounding Variables: A Reality Check”, held at the Gallup headquarters in Washington, DC, June 2–3, 2014. Co-sponsored by the National Endowment for the Arts and the Arts & Humanities Research Council’s Cultural Value Project.

Motivations Matter FINDINGS AND PRACTICAL IMPLICATIONS OF A NATIONAL SURVEY OF CULTURAL PARTICIPATION, Urban Institute & Wallace Foundation, 2005.

[8] Art-Goers in Their Communities: Patterns of Civic and Social Engagement, NEA Research Note #98October 2009.

The Arts and Civic Engagement: Involved in Arts, Involved in Life – See more at: http://arts.gov/publications/arts-and-civic-engagement-involved-arts-involved-life-0#sthash.uOUrLfPJ.dpuf, 2006 reprint 2007.

Fusing Arts, Culture and Social Change, Holly Sidford, NATIONAL COMMITTEE FOR RESPONSIVE PHILANTHROPY, 2011.